El lunes 5 de octubre, la mañana siguiente a la primera vuelta, Lula iba por detrás. Flávio Bolsonaro tenía el 47% de los votos y Lula el 45%, y en Brasil ningún candidato que hubiera ganado la primera vuelta de unas presidenciales había perdido nunca la segunda. Esa mañana, un canal de WhatsApp llamado Exército do Lula ("el Ejército de Lula") tenía unos 55.000 seguidores.
Tres semanas después tenía más de 10 millones. Era el segundo canal de WhatsApp más grande de Brasil, por detrás de uno que publica paquetes de stickers y por delante de Netflix Brasil. El domingo Lula ganó con el 51,79%, y esa noche, en la Avenida Paulista, le dijo a la multitud: "Vou conversar com vocês pelo canal do Janones". Os hablaré a través del canal de Janones.
Escribimos sobre WhatsApp y política constantemente y nunca habíamos visto nada parecido, ni en la izquierda ni en la derecha, en ninguno de los países que seguimos. Así que revisamos todo lo que pudimos: el informe técnico de 21 páginas que la oficina contra la desinformación del tribunal electoral escribió sobre el canal, tres semanas de prensa brasileña y nuestras propias lecturas de los canales oficiales de los partidos. Parte de lo que encontramos es organización política brillante. Otra parte nos hizo torcer el gesto. Diremos cuál es cuál.
De 55.000 a 10 millones
El canal no era nuevo. Se creó en abril y publicaba al menos desde septiembre, pero casi nadie le hacía caso. El 5 de octubre, André Janones, el diputado federal que lo gestiona, mandó un audio con un objetivo: medio millón de personas en una semana, para el lunes siguiente. "Pra começar cada um vai trazer três pessoas pra cá." Para empezar, que cada uno traiga a tres personas.
No hizo falta la semana. A la mañana siguiente, a las 7:19, el canal publicó "SOMOS MEIO MILHÃO AQUI!" (somos medio millón), y un minuto después "ONTEM A ESSA HORA ÉRAMOS 55 MIL!" (ayer a esta hora éramos 55.000). A las 15:55 de ese mismo día pasó del millón.
| Fecha | Seguidores | Fuente |
|---|---|---|
| 5 oct, mañana | unos 55.000 | mensaje del propio canal |
| 6 oct, 07:19 | 500.000 | mensaje del propio canal |
| 6 oct, 15:55 | 1 millón | mensaje del propio canal |
| 7 oct, 00:32 | 1,5 millones | mensaje del propio canal |
| 11 oct | unos 3,3 millones | perfil del canal, informe del TSE |
| 14 oct | 4,3 millones | de vuelta tras la suspensión |
| 17 oct | 5 millones | Poder360 |
| 21 oct, 11:52 | 7.193.569 | Congresso em Foco |
| 23 oct | 10 millones | Mobile Time, O Globo |
| 26 oct, mañana | unos 10,74 millones | nuestra lectura de la página del canal |

Lo que más nos interesa es que WhatsApp no le regaló esos seguidores. Mobile Time comprobó que ninguno de los dos canales de campaña aparecía en las listas del directorio de canales de WhatsApp (más activos, más buscados, nuevos). Había que saberse el nombre y buscarlo. El crecimiento vino de gente que mandaba el enlace a otra gente.
La herramienta fue un texto de invitación escrito con la voz del seguidor: "Acabei de entrar. Gente, entra!" (acabo de entrar, ¡entrad todos!), seguido de la explicación de que Janones quería montar un "Comando unificado de redes sociais" para las últimas semanas. El 11 de octubre ese único mensaje marcaba 344.000 reenvíos. Llega al grupo familiar como si lo mandara tu primo, porque lo manda tu primo.
Cuando el canal de VOX duplicó sus seguidores en doce días, las reacciones y los reenvíos por mensaje no se movieron, y nos preguntamos si esos seguidores eran reales. Aquí los contadores fueron en la dirección contraria. Se piense lo que se piense de Exército do Lula, su público hacía cosas.
Quién es André Janones
Janones tiene 42 años, es abogado, nació en Ituiutaba (Minas Gerais) y trabajó de cobrador de autobús. Se hizo famoso en 2018 como uno de los autoproclamados líderes de la huelga de camioneros y ese mismo año salió elegido diputado federal con 178.660 votos. En 2020 amplió su público en redes haciendo campaña por la ayuda de emergencia de 600 reales durante la pandemia.
En 2022 lanzó una precandidatura presidencial, la retiró el 4 de agosto en un directo con Lula y se convirtió en una de las voces más ruidosas de la campaña digital del petista. Tan ruidosa que ese año el tribunal electoral (el TSE) ordenó retirar varias de sus publicaciones, entre ellas las que decían que Bolsonaro iba a recortar el salario mínimo y las pensiones y otras que presentaban a Roberto Jefferson como coordinador de la campaña de Bolsonaro. En el caso Jefferson, Alexandre de Moraes fijó una multa de 100.000 reales por cada nueva publicación sobre el tema.
Este año cambió de partido, de Avante a Rede, y el 4 de octubre fue reelegido con 78.780 votos, más o menos un tercio de lo que sacó en 2022. El gran despegue del canal llegó cuando su propia elección ya estaba decidida.
Ya había avisado de lo que pensaba hacer. En junio, en la presentación del programa del PT para organizar a sus militantes en redes, les dijo que no rebatieran acusaciones, que cambiaran de tema y que se dedicaran a "criar versão dos fatos", crear una versión de los hechos. Cuando le preguntaron, dijo que eso significa contar otra historia desde otro ángulo, no mentir.
Cómo funcionaba el ejército
La descripción del canal es una sola línea: "Ative o sininho para receber as missões!" Activa la campanita para recibir las misiones. WhatsApp silencia por defecto las notificaciones de los canales, así que un canal suele ser algo que miras cuando te apetece. Pedir a millones de personas que lo activen convierte el canal en una alarma.
Luego llegaban las misiones, a hora fija. El 11 de octubre a las 8:40: "Missão do dia às 09:00 em ponto! Se preparem!" (¡misión del día a las 9:00 en punto, preparaos!). A las 9:00: "MISSÃO 01: SUBAM LÁ NO X A HASTAG: #LULANAPAULISTA". Quince minutos después el canal publicó una captura de las tendencias de X con #LULANAPAULISTA en primer lugar y #EXERCITODOLULAEMCAMPO en segundo, y Janones mandó un audio atribuyéndose cuatro de los cinco temas más comentados del país. Los analistas del TSE no pudieron verificar esa captura, pero el patrón está claro: orden, plazo, captura del resultado, siguiente orden.
Las reacciones servían para pasar lista. "Vocês têm 24 horas pra cumprir essa missão! Combinado? Se sim, coloca coração nessa mensagem aqui pra eu ver." Tenéis 24 horas; si os apuntáis, poned un corazón en este mensaje. Recibió 14.000 reacciones. En un canal los seguidores no pueden contestar, así que las reacciones y las encuestas son casi lo único que le llega al administrador.
El canal repartía textos listos para reenviar. "Fiz 3 modelos de textos aí pra vocês só encaminharem no WhatsApp." Os he hecho tres textos para que solo tengáis que reenviarlos. El canal era el centro, y los chats, los grupos y las listas de difusión de los propios seguidores eran donde debía acabar el contenido.
A veces la orden era no hacer nada. El 9 de octubre, sobre un reportaje de la revista Veja: "IGNOREM ESSE ASSUNTO! NÃO DESMINTAM, NÃO DEFENDAM O PRESIDENTE, não comentem, não engajem, nem leiam nada sobre isso. Apareceu no feed? IGNORA!" No lo desmintáis, no defendáis al presidente, ni siquiera lo leáis. Ese mensaje se reenvió 79.000 veces. Dejar morir un tema por falta de interacción es una táctica infravalorada, y pocas veces la hemos visto aplicada tan abiertamente.
Casi todo el trabajo pasaba fuera de WhatsApp: vídeos de Instagram para dar me gusta y compartir, hashtags en X, búsquedas en Google. Fast Company Brasil contó los mensajes de los dos canales de campaña desde la tarde del debate del 18 de octubre hasta que terminó: 179 de Exército do Lula frente a 68 del canal de Flávio. Los de Janones eran sobre todo instrucciones. Empujar #LulaDandoShowNaBand, publicar en Instagram, Threads, Facebook, X y Bluesky, no interactuar con publicaciones de la derecha ni de la prensa. Un fragmento de Lula apretando a Flávio por la compra de un inmueble recibió 64.700 reacciones y 115.000 reenvíos. Una foto de Janones en el plató, con el texto "General chegou tropa sintam-se representados" (ha llegado el general, tropa, sentíos representados), recibió 259.000 reacciones.
El 17 de octubre la misión fue recuperar la bandera. "O verde e amarelo é nosso": vestir de verde y amarillo y con la camiseta de la Seleção, colores que el bolsonarismo había hecho suyos. Lula publicó una foto con la camiseta amarilla y el texto "Bora, Brasil!", y Janja, Geraldo Alckmin y varios ministros se sumaron.
En la última semana el propio Lula estaba en el canal. El 23 de octubre mandó un vídeo celebrando los 8,8 millones de seguidores: "Quero ver se a gente chega, depois do debate, a 10 milhões de soldados." Llegó ese mismo día.
Lo que debería inquietar a cualquiera
Mucho de esto nos gusta. No todo, y fingir lo contrario convertiría este artículo en una nota de prensa.
"Compartid antes de verlo"
El 8 de octubre el canal soltó una ráfaga de mensajes: "CURTAM COMENTEM LULA REELEITO E COMPARTILHEM ANTES MESMO DE ASSISTIR", luego "PRA SINALIZAR PRO ALGORITMO QUE O CONTEÚDO É RELEVANTE", luego un enlace y "EXPLODAM". Dadle a me gusta, comentad y compartid antes incluso de verlo, para decirle al algoritmo que importa. Los analistas del TSE señalaron justo este. Las protecciones de WhatsApp contra la desinformación viral, entre ellas los límites de reenvío y la etiqueta de "reenviado muchas veces", dan por hecho que la gente mira lo que pasa. Una orden de saltarse ese paso va contra ellas, sea lo que sea lo que haya en el vídeo.
La búsqueda en Google
El 22 de octubre el canal mandó a los seguidores buscar "Bolsonaro Talvane Albuquerque". Los hechos de fondo se sostienen: Talvane Albuquerque fue un diputado de Alagoas condenado en 2012 por el asesinato, en 1998, de la diputada Ceci Cunha y de tres miembros de su familia, y en 1999 Jair Bolsonaro fue uno de los 29 diputados que votaron en contra de quitarle el escaño. Las búsquedas pasaron de 200.000. Pero el objetivo de la misión era soldar un apellido a un asesinato en la caja de búsqueda, a tres días de la votación.
Los dos bandos usaron el truco. La noche del debate, a las 21:45, el canal de Flávio pidió a sus seguidores buscar en Google términos contra Lula y su familia. A las 22:10 Janones hizo lo mismo con Flávio.
Mensajes borrados
Janones dijo que borraba más de 500 mensajes después de cada misión para tener el canal ordenado. Según el expediente, mensajes de finales de septiembre se borraron a partir del 7 de octubre, y otros 81 desaparecieron antes de que nadie pudiera leerlos. Un canal público solo rinde cuentas en la medida en que conserva su historial, y este lo reescribía constantemente.
Los mensajes de septiembre
La denuncia de la campaña de Flávio trataba de mensajes del 10 al 28 de septiembre que afirmaban que Flávio quitaría a Nuestra Señora Aparecida el título de patrona de Brasil, que tenía vínculos con milicias, que recortaría las pensiones y el BPC (una ayuda para ancianos y personas con discapacidad sin recursos) y que había mandado cancelar la subida del Bolsa Família. Su campaña dijo que todo era falso. Janones niega haber difundido nunca noticias falsas, y el 8 de octubre el canal prometió que no habría "UMA ÚNICA FAKE NEWS ATÉ O FINAL DA CAMPANHA". La oficina del TSE no encontró ninguna de las afirmaciones impugnadas repetida en los mensajes que revisó, del 2 al 11 de octubre.
El tono, y el precio
El informe del tribunal describe el lenguaje: mayúsculas, exclamaciones, soldados, misiones y "sangue nos olhos" (sangre en los ojos), nosotros contra ellos. El 16 de octubre Janones mandó un audio pidiendo a los seguidores que dejaran de comer, de cenar, de salir con su pareja y de ducharse si hacía falta. Dos días después, tras el debate de televisión, estaba en la UCI con una arritmia cardíaca. Dijo que llevaba dos semanas durmiendo dos o tres horas por noche y viajando en coche para seguir conectado. El canal pasó 19 horas en silencio. Cuando millones de personas esperan el próximo mensaje de un solo hombre, toda la operación depende del corazón de ese hombre.
La pelea en el tribunal electoral
El otro bando intentó tumbarlo casi de inmediato. El 6 de octubre, según SBT News, el equipo de comunicación del PL e influencers de derecha se reunieron por videollamada y empezaron a denunciar el canal en masa. El 7 de octubre la campaña de Flávio acudió al TSE.
Lo que vino después fue un lío:
- 11 de octubre: el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, suspendió el canal. Horas después, el corregedor general electoral, Ricardo Villas Bôas Cueva, anuló la decisión por falta de pruebas. La suspensión nunca llegó a aplicarse.
- 13 de octubre: Nunes Marques volvió a suspenderlo, esta vez porque la campaña de Lula nunca había comunicado formalmente la dirección del canal a la Justicia Electoral. La campaña lo registró y el canal volvió la noche del 14 de octubre.
- 16 de octubre: el TSE aprobó por unanimidad nuevas reglas. Un canal de WhatsApp se considera vinculado a una campaña si cumple cualquiera de seis criterios, como dinero de la campaña, personal de la campaña o el enlace publicado en perfiles oficiales. Los canales vinculados deben registrarse y pueden desactivarse hasta que lo hagan. El apoyo espontáneo, por sí solo, no cuenta.
- 21 y 22 de octubre: salió a la luz un borrador del magistrado André Mendonça que desactivaría todo canal político con más de 200.000 seguidores durante las 48 horas previas y las 24 posteriores a la segunda vuelta. Nunes Marques lo dejó para después de las elecciones. Eso sí, ordenó a Meta revisar el canal a fondo e informar en 24 horas.
Cuando llegó la petición para tumbarlo, Janones dijo que era "mais do que censura", más que censura: "uma ditadura". Tras la segunda suspensión pidió a los seguidores que no atacaran al magistrado ni a los tribunales, y dijo que la denuncia de Flávio había ayudado al canal a llegar a 4,3 millones. Entre la primera suspensión y la vuelta, el canal sí ganó cerca de un millón de seguidores. El plan B, un canal de Telegram al que el Ejército mandó a la gente cuando la suspensión se acercaba, tenía unos 109.000 suscriptores el 11 de octubre, alrededor del 3% del público de WhatsApp. Casi nadie se mudó.
El otro ejército: Tropa do Flávio
El bando de Flávio tenía su propio canal, Tropa do Flávio, dirigido por el diputado Nikolas Ferreira (PL). Pasó de cerca de 1,4 millones de seguidores el 12 de octubre a 2,1 millones el 23 de octubre. Un canal enorme para cualquier estándar normal, y una quinta parte del de Janones.
Funcionaba de otra manera. La noche del debate publicó cortes breves de vídeo de Flávio, varias ediciones del mismo momento con música dramática, y órdenes como "bora pra guerra" (vamos a la guerra) y "manda pra todos os grupos e listas" (mándalo a todos tus grupos y listas). Estaba pensado para reenviarse a grupos, al estilo de 2018. Aos Fatos contó 17 mensajes engañosos o distorsionados en su primera semana, unos 2,4 al día, entre ellos una imagen alterada con IA presentada como foto real tomada después de un acto a favor de Lula. Cuando Erika Hilton (PSOL) pidió al TSE que aplicara la misma regla de registro, la campaña de Flávio también lo registró.
Un detalle raro más. El 14 de octubre, Congresso em Foco descubrió que buscar "Exército do Lula" en WhatsApp sugería Tropa do Flávio, pero buscar "Tropa do Flávio" no sugería ningún canal de Lula ni del PT. No hemos visto ninguna explicación de Meta.
Qué pasó con los canales de los partidos
Seguimos los canales oficiales de WhatsApp de los partidos políticos, no de movimientos, así que Exército do Lula no está en nuestros datos ni va a estar. Pero los canales de los partidos en Brasil también se movieron, y las cifras son tremendas.
Hace un mes escribimos que el PT era el partido con más seguidores de Brasil en WhatsApp, con 36.413. Esto es lo que pasó después:
| Canal del partido | 28 sep | 11-12 oct | 20 oct | 26 oct |
|---|---|---|---|---|
| PT | 36.413 | 172.841 | 363.287 | 510.301 |
| PL | 19.693 | 23.619 | 28.375 | 29.888 |
| Missão | 17.796 | 21.189 | 22.875 | 22.951 |
El canal del PT se multiplicó por catorce en cuatro semanas. No podemos saber cuánta de esa gente llegó a través del canal de Janones, pero las dos curvas despegan la misma semana. El del PL creció la mitad. Missão, que en septiembre le iba recortando distancia al PL, está estancado desde mediados de octubre.
Aun así, el canal de Janones acabó la campaña con unas 21 veces el tamaño del canal del propio PT, y Tropa do Flávio con unas 70 veces el del PL. En 2026 las grandes audiencias de WhatsApp eran de personas, no de partidos.
¿Ganó las elecciones?
Nadie puede medir eso, y desconfiamos de quien diga que puede. Un seguidor es un lector potencial, no una visualización y menos aún un voto. Diez millones de seguidores son muchos, pero Lula sacó 64 millones de votos.
Lo que sí podemos decir: Lula pasó de ir dos puntos por detrás a ganar por 3,6 puntos, 4,43 millones de votos. El 21 de octubre, con una encuesta de Quaest que daba a Flávio el 45 y a Lula el 44, el director de inteligencia de Quaest, Guilherme Russo, dijo: "O que o Janones está fazendo não tem precedente no Brasil, especialmente vindo da esquerda." Lo que está haciendo Janones no tiene precedentes en Brasil, sobre todo viniendo de la izquierda.
Al salir del hospital, Janones cambió de rumbo en público. Los ataques a Flávio no funcionaban, dijo, "a gente já viu no primeiro turno que isso não dá certo", y los últimos cinco días había que dedicarlos a los indecisos, a quienes no votaron en la primera vuelta y a quienes votan a Bolsonaro sin ser bolsonaristas. La participación subió del 78,92% en la primera vuelta al 80,78% en la segunda. No podemos atribuírselo al canal. Pero era el público que él dijo que iba a buscar.
Qué pasa ahora con el canal
Janones no piensa cerrarlo. En un audio el lunes llamó a la victoria una "construção coletiva" (una construcción colectiva), prometió a todos "dois dias de folga" (dos días libres) y dijo que las misiones volverán, con un nuevo objetivo de 12 o 13 millones de seguidores. La próxima meta, según él, es llevar la aprobación de Lula al 90%. Sobre la gente que se va: "Está diminuindo aí um pouquinho o número de inscritos, é normal, são os infiltrados saindo." Son los infiltrados, que se van.
El domingo por la noche Lula dijo que dejaría de hablar con sus seguidores "via interpretação da imprensa", a través de la interpretación de la prensa, y que usaría el canal. Un presidente en ejercicio con un canal de diez millones de personas gestionado por un diputado es algo nuevo en Brasil. El TSE aplazó hasta después de la votación el debate sobre las reglas para los grandes canales políticos, así que eso es lo siguiente.
Si haces campaña y quieres probar esto a menor escala, nuestra guía sobre canales de WhatsApp para organizaciones políticas y sociales explica cómo montarlo. Para entender cómo llegó Brasil hasta aquí, de los envíos masivos de 2018 a esto, escribimos un artículo complementario sobre WhatsApp y las elecciones en Brasil de 2018 a 2026.
Cuando miramos el canal el lunes por la mañana, marcaba unos 10,74 millones de seguidores, unos 150.000 menos que a la una de la madrugada.
Cómo hicimos este artículo
Los hitos de seguidores salen de los propios mensajes del canal (tal como los recoge el informe del TSE) y de la prensa brasileña, enlazada más arriba. Nuestra lectura de la página del canal el 26 de octubre viene de la página pública de vista previa de WhatsApp, que redondea cifras de este tamaño en casi todos los idiomas. Las citas del canal salen del informe técnico del TSE, elaborado por su Asesoría Especial de Combate a la Desinformación solo con mensajes públicos. Las cifras de los canales de los partidos vienen de los datos abiertos de wha.tools, leídas en la página pública de cada canal y publicadas con licencia CC BY 4.0.

