El canal oficial de VOX se llama "Santiago Abascal". Es el canal personal del líder de VOX, verificado, y en la práctica funciona como el principal altavoz del partido en WhatsApp, ya que lo publicitan en su web y sus redes. El 28 de agosto, cuando empezamos a leerlo a diario, marcaba 37.738 seguidores y era el cuarto partido con más seguidores de Europa entre los que seguimos, por detrás del Movimento 5 Stelle italiano, de Die Linke y de la Lega. Doce días después roza los 82.000 y es el primero. Ha adelantado a media Europa en poco más de una semana y media.
Consulta el ranking de los partidos españoles en WhatsApp → Mira en qué puesto está VOX y cómo se mueven el resto de partidos, con los datos actualizados.
Un salto así merece que uno se pare a mirarlo. Lo hemos mirado, con todo lo que tenemos, y hay dos formas de leerlo. Una es que la crisis de Ceuta empujó a decenas de miles de personas a seguir el canal. La otra es que buena parte de esos seguidores nuevos no se comportan como el público que ya había. Los números no nos pueden dar un veredicto, pero se inclinan más hacia la segunda opción.
En WhaTools seguimos los canales oficiales de WhatsApp de todos los partidos de Europa y leemos sus cifras públicas de seguidores de forma periódica. Todas las lecturas de seguidores que aparecen aquí están en el conjunto de datos abierto. Las de interacción por publicación no: esas las contamos a mano para este artículo, y más abajo explicamos cómo.

La subida
Esta es la parte que se mide sola. Desde que el canal empezó a leerse a diario, la cifra fue así:
| Fecha | Seguidores | Cambio |
|---|---|---|
| 28 ago | 37.738 | |
| 29 ago | 39.206 | +1.468 |
| 3 sep | 57.590 | +18.384 |
| 5 sep | 64.929 | +7.339 |
| 7 sep | 72.659 | +7.730 |
| 10 sep | 81.263 | +8.604 |
| 11 sep | 81.842 | +579 |
| 13 sep | 81.871 | +29 |
| 15 sep | 81.851 | −20 |
| 16 sep | 81.697 | −154 |
Esta subida de seguidores es, de entrada, anormal. Durante casi dos semanas el canal suma entre 3.000 y 4.000 seguidores al día, uno detrás de otro, casi en línea recta. Y luego, alrededor del 10 de septiembre, se para de golpe. De miles al día a casi nada, sin transición.
Esa forma es lo que da que pensar. Cuando una noticia dispara un canal de verdad, la curva sube de golpe y después baja poco a poco, a medida que se enfría el asunto. Sube como un cohete y aterriza en planeo. Aquí no hay planeo. Hay una rampa constante de doce días y un frenazo. Una subida tan regular que termina tan seca encaja mejor con algo que se activa y se apaga de forma automática.
De la cuarta posición a lo más alto de Europa
Esos 42.000 seguidores no solo doblan el canal: lo colocan en cabeza. Seguimos los canales oficiales de partidos de toda Europa, y a finales de agosto VOX era el cuarto por seguidores, detrás del Movimento 5 Stelle italiano, de Die Linke y de la Lega. El 15 de septiembre es el primero.
| Posición | Finales de agosto | 15 de septiembre |
|---|---|---|
| 1 | Movimento 5 Stelle (IT), ~77.000 | VOX (ES), 81.851 |
| 2 | Die Linke (DE), 60.831 | Movimento 5 Stelle (IT), 76.976 |
| 3 | Lega (IT), 50.232 | Die Linke (DE), 62.658 |
| 4 | VOX (ES), 39.206 | Lega (IT), 49.981 |
| 5 | Italia Viva (IT), 34.455 | Italia Viva (IT), 34.325 |
Conviene decir con precisión qué significa "de Europa": es el primero de los partidos que nosotros seguimos, unos setenta y cinco con lectura de seguidores. Nuestra cobertura es completa en países como Alemania y desigual en otros, así que no es un censo de cada partido del continente. Y VOX manda por poco: unos 5.000 seguidores por delante del Movimento 5 Stelle. Aun con esas cautelas, el movimiento es enorme. El resto de la tabla se mueve en cientos de seguidores por semana; VOX se ha metido decenas de miles en el mismo tiempo y ha saltado por encima de tres partidos asentados. Un partido no suele pasar de la mitad de la tabla a lo más alto del continente en doce días por las buenas.
Ceuta explica una parte, pero no cuadra del todo
La explicación fácil es Ceuta. Los mensajes del canal en estas semanas van casi todos de ahí: la crisis, el gobierno, las cifras de seguridad. Es contenido de mucha carga, del que mueve. Y no hay duda de que algo de la subida es real: un tema así trae seguidores de verdad.
El contenido sobre Ceuta arranca a mediados de agosto, pero el tramo más fuerte de la subida que medimos con precisión llega en la primera semana de septiembre, semanas después del pico de la noticia. De los días de mediados de agosto solo tenemos lecturas sueltas recuperadas de Internet Archive, así que no podemos reconstruir hora a hora lo que pasó entonces. Lo que sí medimos limpio, del 28 de agosto en adelante, es una subida que no acompaña al ciclo de la noticia, sino que va por detrás y con una regularidad rara.
Nada de esto prueba nada por sí solo. Pero cuando el motor que se supone que explica la subida (la noticia) ya iba de bajada mientras la subida seguía a toda máquina, conviene mirar la otra pata: qué hace esa gente nueva una vez que sigue el canal.
Lo que no subió: la interacción
Aquí es donde la cosa se pone interesante, y donde hay que ir con cuidado, porque los datos de interacción de WhatsApp tienen una trampa.
WhatsApp muestra las reacciones y los reenvíos de cada publicación, pero corta la cifra en "1K". Cualquier post con 1.000 reacciones o más aparece como "1K" a secas, sin decir si son 1.000 o 1.300. Así que en las publicaciones más potentes no vemos el techo real. Para no engañarnos, hemos comparado solo las publicaciones cuya cifra se ve entera, por debajo de mil, en los dos extremos del periodo.
Con esa vara, esto es lo que sale:
- Antes de la subida (canal en ~37.000 seguidores): las publicaciones sin cortar promedian 510 reacciones. Son 13,8 reacciones por cada 1.000 seguidores.
- En la meseta (canal ya en ~82.000): promedian 772 reacciones. Son 9,4 por cada 1.000 seguidores.
O sea: los seguidores se multiplicaron por 2,2, pero las reacciones (contando solo lo que se ve entero) por 1,5. La interacción por seguidor bajó cerca de un 30%, de casi 14 a menos de 10 por cada mil.
Los reenvíos, que cuestan más que una reacción porque implican sacar el mensaje del canal y meterlo en un chat, van todavía peor. La media de reenvíos sin cortar ni siquiera sube con la audiencia: se queda en 539, por debajo de los 655 de antes de la subida. Por seguidor, el reenvío se hunde de casi 18 a menos de 7 por cada 1.000.
Dicho en plata: llegaron unos 42.000 seguidores nuevos, y el canal no reacciona ni reenvía como reaccionaba y reenviaba con la mitad de gente. Si esos 42.000 fueran el mismo tipo de público que ya seguía a Abascal, cabría esperar que la interacción subiera más o menos al ritmo de los seguidores. No lo hizo.

Por qué eso apunta a seguidores falsos
Un seguidor falso, comprado o inflado, hace una cosa: suma en el contador. No reacciona, no reenvía, no hace 'engagement'. Cuando entran muchos de golpe, el resultado es exactamente el que vemos: la cifra de seguidores sube y la interacción se queda plana, así que la interacción por seguidor cae.
Es el patrón clásico de una audiencia inflada, y aquí aparecen a la vez las dos señales que suelen ir juntas: una curva de crecimiento demasiado regular que termina en seco, y una interacción que no sigue el ritmo del contador. Por separado, cada una tiene explicaciones inocentes. Juntas, y en las mismas dos semanas, cuesta más quitarles importancia.
WhatsApp está siendo el nuevo terreno de juego en internet de los partidos políticos. La semana pasada analizamos la situación en Alemania, donde WhatsApp juega un papel fundamental en la sociedad y, por ende, en las elecciones que hay en las próximas semanas en Berlín. La carrera por llegar a WhatsApp no ha hecho más que empezar en el terreno político y electoral. En su momento analizamos las técnicas que usó Bolsonaro para "spamear" a miles o millones de personas por WhatsApp. Ahora este spam ya no es tan fácil de conseguir, Meta (la empresa propietaria de WhatsApp) está endureciendo sus sistemas anti-spam, y por eso los partidos políticos se están volcando más en tener sus propios canales verificados y una constelación de grupos y comunidades. En Brasil, donde nació aquel manual de 2018, el PT ya casi dobla al PL en WhatsApp.
Actualización, 29 de octubre: a un mes de las elecciones, el canal de VOX apenas se mueve, mientras dos canales de la izquierda se disparan con un crecimiento que sí parece orgánico. Los comparamos en Así copian el PSOE y Frente Amplio la estrategia de Lula en WhatsApp.
¿Cómo hemos hecho este análisis?
Nada de esto es una prueba, y sería deshonesto venderlo como tal. Hay tres motivos de peso para frenar antes de sacar conclusiones:
Primero, el techo de "1K". Como no vemos las cifras altas, es posible que la interacción real de las publicaciones más fuertes haya subido más de lo que podemos medir. Nuestro cálculo se queda con lo que se ve entero, y eso deja fuera justo los mejores posts.
Segundo, y es el más importante, el efecto Ceuta sobre la base que ya estaba. Una crisis de esta intensidad no solo trae seguidores nuevos: pone nerviosa a la gente que ya seguía el canal y la hace reaccionar más. Toda la subida de interacción que vemos podría venir de que los 37.000 de siempre reaccionan el doble por la crisis, sin que ninguno de los nuevos mueva un dedo. Con los datos que hay, ese escenario y el de los seguidores falsos producen números casi iguales, y no tenemos forma de separarlos desde fuera.
Tercero, WhatsApp no es Twitter ni Instagram. Seguir un canal exige una cuenta con número de teléfono real, así que el mercado de seguidores falsos es más pequeño y más caro que en otras redes. No es imposible, pero tampoco es tan fácil como pedir 40.000 seguidores por cuatro euros.
Hay dos maneras de convertir la sospecha en respuesta, y ninguna está en estos datos todavía.
La limpia son las visualizaciones por publicación, que WhatsApp también muestra. Si las vistas se hubieran doblado con los seguidores, los nuevos son gente de verdad que al menos abre el canal. Si las vistas se quedaron donde estaban mientras el contador se doblaba, eso ya no tiene lectura amable. No las tenemos recogidas; es lo siguiente que hay que mirar.
La otra es esperar. Cuando Ceuta se enfríe del todo, si la interacción vuelve a los niveles de agosto mientras el contador se queda clavado en 81.000, sabremos que la subida de reacciones era la vieja base alterada por la crisis, y que los 42.000 nuevos son, en el mejor de los casos, público dormido. Lo estamos siguiendo.
Las cifras de seguidores salen de la página de vista previa pública del canal, leída de forma periódica; desde el 28 de agosto, a diario. Los puntos anteriores a mediados de 2025 se recuperan de capturas de Internet Archive y están redondeados. Todo ese histórico está abierto bajo CC BY 4.0 en el conjunto de datos.
Los datos de interacción son distintos y conviene decirlo claro: no forman parte del conjunto abierto y no salen de ningún rastreo automático. Para este artículo contamos a mano las reacciones y los reenvíos de las 56 publicaciones del canal entre el 28 de julio y el 12 de septiembre, tal como los muestra WhatsApp, con el tope de "1K" que la propia app impone. Es una foto de un solo canal hecha para este reportaje, no una serie que mantengamos. Cualquiera puede repetir la cuenta abriendo el canal.
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