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OrganizaciónPor wha.tools16 de octubre de 20268 min de lectura

Caso de estudio: el bot de WhatsApp que sumó 1.000 personas por Palestina en 48 horas

Cuando Israel interceptó la Global Sumud Flotilla en octubre de 2025, un bot de WhatsApp creado por el colectivo barcelonés procom.dev contó a miles de personas en Cataluña qué estaba pasando y adónde ir. Pasó de 1.000 usuarios en dos días, y el 80% llegó por un enlace reenviado. Cómo se montó sobre la Cloud API oficial, cuánto costó y qué pueden aprender otros movimientos.

La noche del 1 de octubre de 2025, la marina israelí detuvo en aguas internacionales los barcos de la Global Sumud Flotilla, que iban rumbo a Gaza. Muchos habían zarpado de Barcelona un mes antes, y entre las personas detenidas estaba la exalcaldesa de la ciudad, Ada Colau. En pocas horas había cientos de personas delante del consulado israelí, en la avenida Carles III, y la organización de la flotilla convocaba protestas para la tarde siguiente en todos los municipios de Cataluña.

Si estabas en Cataluña esa semana y querías ir, lo difícil era saber adónde. La información estaba repartida entre stories de Instagram, canales de Telegram y grupos de la familia, y la mitad ya no servía cuando te llegaba. Un número de WhatsApp intentó arreglar eso. Le escribías y te contaba qué pasaba con los barcos y dónde era la concentración más cercana.

El bot se llamaba Solidaritat amb Palestina. En sus primeras 48 horas se apuntaron más de 1.000 personas.

Quién lo hizo

El bot es un proyecto de procom.dev, un colectivo de desarrolladores de Barcelona que hace software para movimientos sociales, ONG y organizaciones progresistas (el mismo equipo que está detrás de WhaTools). Uno de sus desarrolladores lo anunció en LinkedIn el 2 de octubre de 2025, al día siguiente de la intercepción, con la primera cifra: más de 1.000 usuarios en dos días.

Su razonamiento era sencillo. Las redes sociales deciden quién ve lo que publicas, y en una semana como aquella un algoritmo puede enterrar justo la convocatoria que importa. Un correo o un mensaje de WhatsApp llega a la bandeja de entrada de alguien, que es donde de verdad lo va a leer. Así que el bot fue a buscar a la gente donde ya estaba.

Qué hacía el bot

Al abrir wa.me/34604865168, WhatsApp te mostraba cuatro mensajes sugeridos que podías tocar en vez de escribir (Meta los llama ice breakers). Uno te mandaba toda la información de la manifestación del 4 de octubre, carteles incluidos, lista para compartir. Otro era para hacer una donación y cubrir los gastos de difusión y de las campañas. Otro, para colaborar, y el último, para recibir noticias, convocatorias y materiales para difundir.

El chat del bot en catalán, que se abre con cuatro mensajes sugeridos: la manifestación del 4 de octubre, "Quiero hacer una donación", "Quiero colaborar" y "Quiero recibir información".
Los cuatro mensajes de inicio que veía la gente al abrir el chat, en el catalán original.

La opción de información llevaba las noticias de esa semana: novedades de la flotilla y de las personas a bordo, y convocatorias urgentes. Solo el 2 de octubre hubo concentraciones en más de 40 municipios catalanes, y el bot las listaba. La opción de colaborar te preguntaba qué podías hacer (diseño gráfico, coordinar voluntariado, organizar actos, echar una mano en las movilizaciones, difundir en redes) y repartía a la gente con tres botones: activismo online, activismo en la calle u otras cosas.

Si tu duda no estaba ahí, podías escribirla tal cual. Un modelo de IA buscaba las últimas noticias sobre lo que habías preguntado y te contestaba con el tono del bot. Antes de la huelga general por Palestina del 15 de octubre, alguien preguntó si tenía que avisar a su jefe de que iba a hacer huelga. El bot le dijo que no, le explicó qué derechos tenía, le listó lo que había convocado cada sindicato y se despidió con su propio enlace y una petición: que lo reenviara.

Una conversación de WhatsApp en catalán. El usuario pregunta "¿Tengo que avisar a mi jefe si hago huelga?". El bot responde que no hace falta avisar para hacer huelga el 15 de octubre, enumera los derechos laborales y las convocatorias de CGT y de UGT y CCOO, y termina con "Reenvía este bot" y su enlace wa.me.
Una respuesta de la IA a una pregunta libre antes de la huelga del 15 de octubre. Como el cartel de la manifestación, acaba pidiendo que se reenvíe el bot.

La manifestación del 4 de octubre fue enorme. La Guardia Urbana contó unas 70.000 personas entre los Jardinets de Gràcia y el Arco de Triunfo, y las más de 600 entidades convocantes hablaron de 300.000. Un bot no llenó esas calles, claro. Pero fue una de las maneras en que la gente se enteró de cuándo salir de casa y hacia qué calle ir.

Cómo se difundió: el 80%, por reenvíos

El bot no tenía presupuesto para anuncios. La gente lo encontró como se encuentra casi todo en WhatsApp: alguien se lo mandó.

Según los datos internos de procom.dev, el 80% de los usuarios nuevos llegó por un enlace reenviado. Alguien se apuntaba, veía que le servía y pasaba el enlace wa.me al grupo de la familia, al chat del barrio o a su sección sindical. El resto vino de colectivos que compartieron el número, de publicaciones en redes y de códigos QR en carteles y octavillas en las propias concentraciones.

El bot pedía esos reenvíos. El mensaje con el cartel del 4 de octubre terminaba con "Reenvia aquest missatge per arribar a més gent!" ("¡Reenvía este mensaje para llegar a más gente!"), y las respuestas de la IA cerraban con "Reenvía este bot" y el enlace. Mucha gente hizo justo eso.

Ese 80% es lo más útil de esta historia para cualquiera que organice algo. Un enlace de click-to-chat se reenvía en un segundo, y un reenvío de un amigo funciona mejor que cualquier publicación. Si quieres que algo corra por WhatsApp, haz que lo que se comparta sea el enlace, y da un motivo para compartirlo en la primera respuesta.

Pasado el primer empujón, el bot siguió creciendo durante las movilizaciones de octubre. El equipo sitúa la cifra final entre 2.000 y 5.000 usuarios.

Cómo se construyó

Aquí no había ningún truco. El bot funcionaba sobre la WhatsApp Cloud API oficial de Meta, con webhooks hacia un backend propio de procom.dev. Unos menús fijos cubrían lo principal (noticias de la flotilla, concentraciones del día, la manifestación, cómo ayudar), y la IA solo entraba cuando alguien escribía algo que los menús no cubrían. Dejar las respuestas importantes en menús significaba que los horarios que recibía la gente eran los que había comprobado una persona.

Un equipo pequeño de voluntarios mantenía la información al día. Los colectivos aliados también mandaban sus convocatorias, y el bot las hacía circular. Ese reparto importa: los desarrolladores no tenían que conocer cada concentración de cada pueblo, porque quien la organizaba se lo decía al bot.

El envío de mensajes era mixto. La Cloud API te deja responder libremente durante 24 horas después de que el usuario te escriba, y en octubre de 2025 esas respuestas eran gratis. Ahí fue la mayor parte del tráfico, porque todo el que usaba el bot le había escrito primero. Para las grandes convocatorias, dirigidas a gente que no había escrito ese día, el bot usaba plantillas de marketing de pago. Con la tarifa vigente entonces, un mensaje de marketing a un número español costaba 0,0615 $, así que un aviso a 3.000 personas salía por unos 185 $. La opción de donar del menú pedía a la gente que ayudara a pagar justo ese tipo de gasto.

Eso ya ha cambiado. Desde el 1 de octubre de 2026, las respuestas dentro de la ventana ya no son gratis a partir de las 1.000 al mes, así que hoy el mismo bot costaría más. Puedes hacer los números para tu país con la calculadora de precios de la API de WhatsApp.

Para los partidos hay una pega. Solidaritat amb Palestina no era un partido, ni un candidato, ni una campaña electoral, que son los que la Política de mensajería de WhatsApp Business de Meta deja fuera de la plataforma. Un partido no podría montar lo mismo sobre la API oficial. Explicamos qué pueden hacer en su lugar en cómo puede usar un partido político la API de WhatsApp Business.

Por qué un bot y no un canal o un grupo

WhatsApp tiene maneras gratuitas de llegar a mucha gente a la vez: grupos, listas de difusión, Comunidades y Canales. Las comparamos todas en cómo enviar mensajes a mucha gente en WhatsApp. Entonces, ¿por qué un bot?

Un canal va en una sola dirección, está silenciado por defecto y no puede decirte qué concentración te queda más cerca. Un grupo de unos miles de desconocidos se convierte en ruido en una hora, y cada miembro ve el número de todos los demás. Un bot le da a cada persona una conversación privada. Responde a la duda que tiene y no enseña su número a nadie. En una semana en la que la gente estaba indignada, preocupada por los suyos en los barcos y haciendo las mismas diez preguntas, eso funcionó bien.

Tiene costes que un canal no tiene: alguien tiene que construirlo, mantener el backend y pagar a Meta por mensaje. Para una campaña corta e intensa, en la que la gente necesita respuestas, puede valer la pena. Para noticias que van despacio, un canal sale más barato.

Qué pueden aprender otros movimientos

  1. Ve donde ya está la gente. Nadie tuvo que instalar nada ni crearse una cuenta. Bastaban un enlace wa.me y un "hola".
  2. Pide el reenvío. Cuatro de cada cinco usuarios llegaron por un reenvío, y los mensajes del bot acababan pidiéndolo. El enlace y esa última línea hicieron más que cualquier publicación de lanzamiento.
  3. Deja que lo alimenten quienes organizan. Los colectivos que convocaban las protestas se las mandaban al bot, y la información estaba al día sin que los desarrolladores tuvieran que perseguirla.
  4. Menús para los datos, IA para lo demás. Un horario de concentración tiene que venir de alguien que lo ha comprobado. La IA está para las preguntas que nadie había previsto.
  5. Cuenta con la factura. En la API oficial, los avisos a gente fuera de la ventana de 24 horas son plantillas de pago. Hay que presupuestarlas antes de la crisis, no en medio.

Si estás con algo parecido, nuestras 6 mejores estrategias de WhatsApp para campañas políticas tratan los chatbots junto a los grupos, las Comunidades y los Canales.

Dónde está ahora

Un año después, el bot está en reposo. Sigue respondiendo si le escribes, pero casi no envía nada. El número, +34 604 865 168, sigue funcionando, y la página del proyecto sigue en línea en catalán, castellano e inglés. Si las calles se vuelven a llenar, se puede volver a encender.

Foto de fondo de la portada: Pedro Mata / Fotomovimiento, CC BY-NC-ND 2.0.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el bot de WhatsApp Solidaritat amb Palestina?
Un bot de WhatsApp creado por el colectivo de desarrolladores barcelonés procom.dev en otoño de 2025, después de que Israel interceptara la Global Sumud Flotilla. Enviaba novedades sobre la flotilla, listaba las concentraciones en Cataluña, daba los detalles de la manifestación del 4 de octubre en Barcelona y explicaba formas de ayudar. Cualquiera puede apuntarse escribiendo a wa.me/34604865168.
¿Cuánta gente lo usó?
Pasó de 1.000 usuarios en sus primeras 48 horas y, según el equipo, acabó con entre 2.000 y 5.000. Cerca del 80% de los usuarios nuevos llegó porque alguien le reenvió el enlace por WhatsApp.
¿Se construyó sobre la API oficial de WhatsApp?
Sí. Funcionaba sobre la WhatsApp Cloud API de Meta con un backend propio: menús fijos para la información principal y un modelo de IA para las preguntas libres. Las respuestas dentro de la ventana de 24 horas salían como mensajes normales, y los grandes avisos como plantillas de marketing de pago.
¿Puede un partido político hacer un bot así?
No sobre la API oficial. La Política de mensajería de WhatsApp Business de Meta prohíbe a partidos, candidatos y campañas usar la plataforma. Un bot de solidaridad de base no es nada de eso. Los partidos tienen otras opciones, que explicamos en cómo puede usar un partido político la API de WhatsApp Business.
¿Cuánto cuesta mantener un bot así?
Depende de cuántos avisos mandes y de dónde esté tu gente. En octubre de 2025 una plantilla de marketing a un número español costaba 0,0615 $, y las respuestas dentro de la ventana de 24 horas eran gratis. Desde el 1 de octubre de 2026 esas respuestas se cobran a la tarifa de utilidad a partir de las primeras 1.000 al mes. La calculadora de precios hace la estimación mensual para cualquier país.