Hace tres días contamos cómo Exército do Lula, un canal de WhatsApp sin el logo del partido y con una persona al frente, pasó de 55.000 a 10 millones de seguidores en las tres semanas antes de la segunda vuelta en Brasil. Lula ganó y esa misma noche lo citó en su discurso.
En España faltan treinta días para las generales del 29 de noviembre, y dos campañas de la izquierda parecen haber tomado nota. La Fuerza de la Gente, un canal de simpatizantes del PSOE que usa el lema de su campaña, y FRENTEAMPLISTAS, que hasta el 27 de octubre era el canal oficial de Frente Amplio, son ahora mismo los dos canales políticos que más rápido crecen de todos los que seguimos en España. Hemos contado uno a uno sus 139 posts en PSOE vs Frente Amplio: la batalla en WhatsApp, en datos. Aquí van el contexto, lo que tienen de Lula y lo que hace mientras tanto el PP.
Los números
Leemos a diario las cifras públicas de seguidores de los canales de los partidos españoles, y las de esta mañana (29 de octubre, 9:39 UTC) son estas:
| Canal | Principios de octubre | 26 oct | 29 oct |
|---|---|---|---|
| La Fuerza de la Gente | 1.300 (11 oct) | sin lectura | 40.827 |
| FRENTEAMPLISTAS (antes "Frente Amplio 29N") | 927 (16 oct) | 3.204 | 35.463 |
| PP | 6.752 (11 oct) | 7.053 | 7.097 |
| PSOE, canal oficial | 5.185 (10 oct) | 5.377 | 5.567 |
| VOX (Santiago Abascal) | 84.713 (11 oct) | 88.242 | 89.484 |

La Fuerza de la Gente tiene hoy 31 veces los seguidores que tenía el 11 de octubre, y siete veces los del canal oficial del PSOE. FRENTEAMPLISTAS se ha multiplicado por 38 en trece días. Los dos despegaron el mismo día, el 27 de octubre, dos días después de la victoria de Lula, y ya han adelantado al PP y al PSOE. Entre los partidos españoles que seguimos, solo VOX tiene más seguidores.
Una aclaración sobre la primera cifra de La Fuerza de la Gente: la sacamos de una copia de Internet Archive del 11 de octubre, y WhatsApp la mostraba redondeada. Empezamos a leer el canal nosotros el 27, así que entre esas dos fechas no tenemos datos.
Esta vez no huele a seguidores comprados
En septiembre escribimos que VOX había doblado sus seguidores en doce días con una curva demasiado recta, que se paró en seco, y con unas reacciones por publicación que no subían al mismo ritmo. Un seguidor falso suma en el contador, pero ni reacciona ni reenvía.
Aquí el patrón es otro. Cada salto tiene detrás un post concreto que pedía reenviar el canal y que se reenvió miles de veces, como contamos más abajo. Es un crecimiento empujado por los propios seguidores, en el mes de unas elecciones.
Eso no significa que los recién llegados se comporten como los de antes. En FRENTEAMPLISTAS la interacción por seguidor bajó del 6,4% antes del esprint al 1,9% el 28 y el 29 de octubre. Una parte se explica por el tema: el 28 el canal suspendió la campaña para hablar del accidente de tren de Urda, con mensajes de servicio que no buscan reacciones. Pero también indica que los 30.000 que entraron en dos días todavía no participan como los 3.000 del principio. Es lo que suele pasar después de una avalancha de reenvíos, y no se parece a la rampa recta de VOX.
Lo raro, en todo caso, es lo de VOX. Después de aquel salto, su canal apenas se mueve en plena precampaña: del 20 al 29 de octubre ha ganado 1.746 seguidores, un 2%. Una audiencia que comparte de verdad suele notarse cuando llega la campaña.
Dos formas de copiar a Lula
El modelo brasileño tenía dos piezas. El canal no era del Partido de los Trabajadores, sino de André Janones, un diputado que hablaba en primera persona. Y no se limitaba a informar: cada mañana mandaba "misiones" a sus seguidores (subir un hashtag, reenviar un vídeo, vestirse de verde y amarillo).
Javier Toret y Rocío Guerrero, que han analizado el caso en El Salto, lo resumen en que el canal "organizaba la viralidad" en lugar de esperar a que algo se hiciera viral: la estrategia salía del centro y la ejecución la hacía cada seguidor desde sus propias cuentas. Entre las lecciones que sacan está la de poner objetivos concretos, observables y a corto plazo. También avisan de que estas experiencias no se pueden trasladar de forma mecánica a otro país.
Frente Amplio y el PSOE han copiado la segunda pieza de forma parecida y la primera de formas distintas.

Frente Amplio ha convertido su canal oficial en uno de militantes. Lo creó el 7 de octubre como "Frente Amplio 29N", y el 27 pasó a llamarse "FRENTEAMPLISTAS", con un avatar nuevo de estrella amarilla sobre fondo lila. Desde ese día habla como un canal de simpatizantes, con misiones y objetivos de seguidores, y el partido ya no tiene canal oficial en WhatsApp, aunque la descripción todavía dice "Frente Amplio 29N | Canal oficial" y enlaza a su web. El cambio y el salto llegaron juntos. El 26 tenía 3.204 seguidores, y la noche del 27, 17.190. Tres horas más tarde eran 22.779.
El PSOE, en cambio, mantiene su canal oficial y tiene al lado uno de simpatizantes. El oficial, "PSOE 🌹", sigue ahí con sus 5.567 seguidores, y desde el 8 de octubre existe "La Fuerza de la Gente", con un megáfono, la fecha de las elecciones en el logo y una descripción de dos palabras: "Aquí está ✊🏻". La página del canal no dice que sea del partido, pero el nombre es el lema que Pedro Sánchez lleva en la camiseta en uno de sus stickers, y lo que publica son vídeos de sus mítines.
Tener los dos tiene sentido y tiene un coste. A favor: hay gente que nunca seguiría un canal llamado "PSOE" y sí uno que suena a movimiento, y el canal puede permitirse un tono que el partido no firmaría. En contra: parte la audiencia en dos, y el canal oficial no se lleva nada del crecimiento. Quien sigue La Fuerza de la Gente tampoco puede comprobar quién hay detrás, y cualquiera puede abrir mañana un canal con un nombre parecido. Queda por ver, además, qué pasa con esos 40.000 seguidores después del 29N.
Frente Amplio ha resuelto lo mismo de otra forma. En vez de empezar un canal desde cero, se quedó con los seguidores del oficial y le cambió el nombre y el tono, así que no partió la audiencia. A cambio, el partido se ha quedado sin canal propio, y quien entró buscando el oficial está ahora en uno de militantes.
Órdenes, contenido y tono
Los dos siguen la receta de Janones: dar instrucciones concretas y pasar contenido listo para reenviar. Lo que cambia es la voz, y en nuestro análisis post a post el resultado es claro: La Fuerza de la Gente es más grande y FRENTEAMPLISTAS es más eficaz. El canal de Frente Amplio publica la mitad (45 posts frente a 94), y su post típico consigue reacciones y reenvíos equivalentes al 4,9% de sus seguidores, frente al 3,7% de La Fuerza de la Gente. En reenvíos, que es lo que hace crecer un canal, la diferencia es mayor: 1,5% frente a 1,0%.

FRENTEAMPLISTAS es el que sigue más de cerca el guion de Janones. El 27 de octubre a mediodía publicó "Objetivo 10.000": una meta, una tarea (reenviar el canal a cuatro amigos) y un enlace corto. Se reenvió 2.000 veces, el 40% de sus seguidores de entonces. Después fue narrando la cuenta atrás ("Faltan 1.700 para los 10.000") y subió el listón: tras una nota de voz de Alicia, una voluntaria, llegó "Próxima parada: 15.000 hoy, para darle una sorpresa a Ada". La sorpresa era un audio de Ada Colau, su candidata, que se publicó esa noche al llegar a 15.000 y tuvo más de 1.000 reacciones y más de 1.000 reenvíos. Las notas de voz son su mejor formato: ha publicado cuatro y su mediana (9,0% de los seguidores) casi dobla la de cualquier otro. Una meta con número que todo el mundo puede ver cumplirse es justo el tipo de objetivo del que hablan Toret y Guerrero.

La Fuerza de la Gente funciona más como una agencia de contenido. Publica casi cinco posts al día, sobre todo cortes de los mítines de Sánchez, como uno de 1:48 con la frase "Esta es la España de Lorca. La España que no tiene miedo a su cultura. La España que no borra su memoria" (174 reacciones, 158 reenvíos), y a veces el mismo mensaje en forma de sticker (87 reacciones, 21 reenvíos). Los stickers son una apuesta propia del canal, pero rinden menos de la mitad que una imagen: 1,8% de los seguidores frente a 4,7%. Su post más viral sí sigue el guion brasileño. "SOMOS YA 7.000", del 27 de octubre, pedía reenviar el canal "a 3 amigos o 4 años de gobierno del PP" y se reenvió 10.000 veces, más que seguidores tenía. Pero fue un golpe aislado, y el resto de lo que publica rinde menos.
Camila Modanez lo explica en Página/12 al hablar de Janones: su mérito no fue reunir seguidores sino crear "una dinámica de participación", porque "las personas organizadas tienen una capacidad de acción mucho mayor que los individuos que simplemente consumen contenido". Esa es la diferencia entre los dos canales. FRENTEAMPLISTAS pide a sus seguidores que hagan algo y les enseña el resultado. La Fuerza de la Gente les da, sobre todo, algo que ver.
Por qué WhatsApp
El Estudio Anual de Redes Sociales 2026 de IAB Spain da los motivos. El 94% de los usuarios de redes sociales en España usó WhatsApp el último mes, tres puntos más que el año anterior, y el 97% de ellos lo abre cada día. Lo conoce el 99%. Es la red preferida de uno de cada tres usuarios (33%, aunque baja cuatro puntos mientras Instagram sube cinco). Y la gente le dedica de media 1 h 29 min al día los hombres y 1 h 39 min las mujeres, cuando el tiempo medio en redes ronda los 50 minutos.
Un canal, además, no cuesta nada. No hay algoritmo que decida quién ve cada publicación, y lo que se publica sale del canal en forma de reenvío hacia chats privados y grupos, donde llega con la confianza de quien lo manda. Es lo que hacía funcionar Exército do Lula. El punto débil es que WhatsApp silencia los canales por defecto, y por eso Janones pedía a todo el mundo que activara la campanita.
El PP ha elegido el camino caro
El PP ha ido por otro lado. Ha lanzado intereses.pp.es, con el lema "Lo que te importa, en tu WhatsApp". Según Demócrata, la web ofrece nueve temas (del "Resumen del día" a "Vivienda y suelo", "Inmigración, fronteras y seguridad" o "Proceso electoral y garantías"). Eliges los que te interesan, das tu número y autorizas al partido a usarlo para escribirte por WhatsApp. Los mensajes llegan a través de la API oficial de WhatsApp Business.
Lo hemos comprobado apuntándonos. El primer mensaje llega de una cuenta de empresa llamada "Partido Popular", con un número español que WhatsApp marca como dado de alta en el último mes. Da las gracias "por unirte al canal de WhatsApp del Partido Popular", aunque no es un canal sino un chat privado, y lleva dos botones debajo: "Darme de baja" y "Cambiar mis intereses". La app de WhatsApp Business no puede mandar botones así; hace falta la API.

Eso choca con las normas de Meta, que cierran la plataforma de empresa de WhatsApp a partidos y campañas. Nos sorprende que la use un partido grande en plena campaña, porque se expone a que Meta le bloquee el número a mitad de camino.
También es cara. Con las tarifas actuales de Meta, cada mensaje de marketing a un número español cuesta unos 0,0585 €, como puedes comprobar en nuestra calculadora de precios de la API. Un mensaje diario a 20.000 personas durante un mes son 600.000 mensajes y unos 35.000 €. Y solo llega a quien se ha apuntado antes en la web del PP, que difícilmente es un votante por convencer. Su canal, que no cuesta nada por mensaje, tiene 7.097 seguidores.
Un canal no gana elecciones
Conviene no exagerar lo que puede hacer un canal. Modanez recuerda que Lula no ganó solo gracias a Exército do Lula: también pesaron los resultados de su Gobierno, el fin de la jornada laboral 6x1, los estudiantes en la calle, los fandoms o Geração Lula, que movilizó a los mayores de 70 años. Un canal de WhatsApp organiza a quien ya quiere moverse, pero no gana unas elecciones por sí solo.
Puedes seguir la evolución de todos estos canales, día a día, en el ranking de partidos españoles en WhatsApp.



